Una vida con sentido y feliz, a pesar de las heridas

Ser felices es buscar el sentido de la vida, entrevista a Emily Estefahani


Ser felices buscando el sentido de la vida


Ideas de la entrevista a Emily Estefahani, que puedes ver desde el enlace más abajo. Realizada por Zuberoa Marcos, periodista y doctora en biología.

Entre los filósofos de más relieve en la vida de la autora, según sus palabras, están Aristóteles, del que comenta: “parece haber dicho todo lo más relevante sobre los temas que me interesan”; Kierkegaard y Viktor Frankl, de quien dice: “La novela de Frankl, El hombre en busca de sentido, me cambió la vida”.

Estefahani nació en Suiza, vivió luego en Canadá hasta los doce años, desde donde se trasladó a los Estados Unidos. Su vida está marcada por experiencias culturales diferentes, a partir del sufismo islámico de sus primeros años en Canadá, en que se sorprende por la búsqueda de la dimensión interna y espiritual.

Es autora del libro The power of meaning. Finding fulfillment in a World obsessed with happiness (El poder del sentido. Encontrar la plenitud en un mundo obsesionado por la felicidad). Sus observaciones parten de estudios psicológicos modernos y de muchas entrevistas a toda clase de personas. Se concentran en lo que llamó los cuatro pilares del sentido.



Realismo optimista, atento a la persona y abierto a la trascendencia.





Diferencia entre sentido y felicidad: un hecho empírico.

Mientras más se busca la felicidad más difícil resulta lograrla. Este dato comprobado por la ciencia moderna fue subrayado por Aristóteles y está relacionado con la paradoja del hedonismo: la búsqueda del placer en sí mismo termina en la pérdida del mismo placer que se anhela.


Dice Estefahani: “vivimos en una crisis moderna del sentido”. Estas palabras son un eco de lo que Frankl advirtió en los años cuarenta: mucha gente no encuentra sentido a su vida ni a lo que hacen, cayendo en el vacío existencial, base de un gran malestar psíquico.

La felicidad muchas veces se describe como un estado emocional positivo: si te sientes bien eres feliz, si no, eres infeliz.

La felicidad viene y va, como las emociones. El sentido es más amplio y va más allá de uno mismo: es la búsqueda de algo fuera de ti, que puede ser la familia, los amigos, tu trabajo, Dios, la religión…: algo que da sentido a lo que haces.


Hay tres elementos que según la psicología son los más capaces de dar sentido:

  1. Una vida significativa y con valor
  2. Un propósito
  3. La vida o narrativa coherente.


La crisis de salud mental es por la falta de sentido de la vida y no tanto por falta de felicidad.

Hay mucha gente que se mueve solo buscando la emoción de la felicidad, pero no algo que vaya más allá y dé un sentido verdadero a todo. Lo que da sentido cuesta más pero vale la pena.

Hoy los psicólogos buscan separar felicidad de sentido, precisamente para entender por qué aumentan tanto las depresiones, la ansiedad, la soledad y otros indicadores de sufrimiento psíquico.

Es más difícil actualmente encontrar el sentido, pues faltan referencia como la religión o la comunidad, o los rituales. El mundo más secular tiene menos en cuenta factores importantes para el sentido, como la religión y la espiritualidad.


Los cuatro pilares donde se fundamenta el sentido.

Estefahani en sus entrevistas descubre cuatro pilares o conceptos claves que apoyan el significado de la existencia, que son:

  1. Pertenencia
  2. Propósito
  3. Trascendencia
  4. Narrativa

  • Pertenencia: tiene que ver con el tipo de relaciones que tenemos. Es el sentido de pertenecer, en su nivel más profundo. Proviene de una relación en que te sabes valorado por ser quien eres. No es cualquier valoración o relación, sino la que descubre al otro en su valor esencial, por sí mismo, por ser quien eres. No necesariamente está presente desde el principio de una relación, va creciendo y tomando forma. Los que se sienten rechazados, aunque sea por asuntos aparentemente banales como ver que el otro mira el teléfono mientras ellos hablan, pueden quedar heridos o pensar que su vida tiene menos sentido.
  • Propósito: es un componente del sentido, la parte que guía hacia el futuro. Puede ser algo de servicio, una aportación a los demás. Conecta con aspectos más globales, aunque el propósito esté en cosas pequeñas: las tareas de la casa, un gesto hacia una o pocas personas… Pone el ejemplo de una limpiadora de hospital entrevistada, que dice acerca de su trabajo: mi propósito no es limpiar, sino ayudar a curar a la agente que está enferma.

  • Trascendencia: son aquellas experiencias que ponen a una persona por encima de lo cotidiano de la vida. También esto puede ser algo en apariencia muy pequeño con lo que se intuye la grandeza de otras realidades. Puede ser un cielo estrellado que admira, o lo sublime de la naturaleza, la oración o la meditación. Son todas aquellas experiencias que hacen disminuir la importancia de nuestra individualidad. La gente valora el descubrimiento de la trascendencia como lo que más da sentido a la vida. La trascendencia genera una mayor capacidad para ayudar a otros.
        La trascendencia ayuda porque tras subir a la cima de la montaña, tienes una perspectiva diferente. Aumenta la empatía y favorece que ayudemos más a otros. Narra el experimento que se hizo con estudiantes llevados a contemplar las maravillosas copas de unos eucaliptos. Después de disfrutar de esa visión, estuvieron más dispuestos a ayudar a otras personas. La trascendencia reorganiza la manera de pensar el mundo.
  • Narrativa: es la historia que nos contamos sobre nosotros mismos. Toda nuestra historia es lo más importante y siempre puede ser fuente de sentido. A veces no nos damos cuenta de que somos los autores de nuestras propias historias. Cómo somos y por qué es clave. Si encontramos dificultades con lo que nos ha pasado, que no nos dejan avanzar, podemos editar nuestra historia, contarla de nuevo para seguir avanzando. Es lo que se hace también en la psicoterapia.


Los 4 pilares del sentido se combinan y ayudan a la resiliencia, aunque no estén todos presentes.

No hace falta tener claro cada uno de los elementos del sentido, para encontrarlo. Cada persona tiene su propia combinación en la búsqueda del sentido de la vida. Hay gente que piensa más en el propósito y la narrativa, y menos en la trascendencia. Mientras más pilares tienes, más facilidad para superar las heridas o resiliencia.

La pertenencia, el propósito, la trascendencia y la narrativa ofrecen un apoyo en lo profundo del ser. Algunas personas se detienen en pensar en el pilar que tal vez les falta, pero es mejor que miren a aquellos que ya poseen y busquen en ellos su fortaleza. Sería error pensar que la vida no tiene sentido, por ejemplo, al no tener muy claro el propósito en cada momento.


Sentido de la vida y educación.

La pregunta por el sentido de la vida no es exclusiva de los adultos. A los niños les ayuda pensar en estas cosas, y enfrentarse a la búsqueda del sentido. Quizá lo harán con palabras distintas y menos complejas, pero les ayudará pensar en la vida con un sentido global.

En las escuelas es importante tener tenga en cuenta sentido. Cuando se introducen estos temas, los niños se integran mejor y sacan mejores notas.

Sobre todo la adolescencia es una etapa clave para pensar en quienes somos y en el propósito. Aquí se dibuja lo que será la vida adulta. Estas preguntas no suelen aparecer en las redes sociales.

Una clave del sentido es la coherencia en la narrativa.

Un pilar en el que conviene profundizar es la narrativa, por el poder de las historias. La narrativa o nuestra propia historia unifica lo que vivimos y nos lleva a entendernos. Y esa vida se puede transformar en algo coherente que aporta sentido. La historia tiene un orden o proceso: quienes somos y dónde vamos.


Nuestra vida es más que un conjunto de acontecimientos.

Además de un proceso, la narrativa tiene un contenido. Las temáticas son muy variadas. Un tema frecuente es el de redención: me pasó algo malo y luego lo superé con algo bueno. Pero también se observa lo contrario o historia de contaminación: lo bueno queda oculto por una experiencia negativa. Otras temáticas son crecimiento, amor y voluntad.

Es bueno que en nuestra historia haya elementos de redención, crecimiento y amor. Pero si no están no necesariamente se tiene una vida sin sentido. Puede cambiar la forma en que cuentas tu historia, respetando los hechos.

Los seres humanos tenemos un sesgo negativo, que se ha demostrado. Toda experiencia mala deja una huella más profunda que las buenas y son más difíciles de olvidar. Necesitamos, dice Stefahani, unas 5 cosas buenas por cada cosa mala que nos sucede. Lo malo se incluye mucho más en nuestra historia. Al editarlas podemos incluir elementos positivos que dan esperanza.

Entre los muchos elementos que facilitan encontrar el sentido de la vida destacan el arte, la literatura y humanidades, la filosofía. En una sociedad secularizada como la actual, pueden ser más importantes.



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1 Comentarios

  1. Muy útil, también para conocer cómo somos y cómo influye en nuestras relaciones interpersonales el prejuicio de negatividad: el mayor peso que damos a lo negativo en nosotros y en los demás.

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