¿Criticar a los demás es bueno o malo para la salud?

La crítica hace daño a la salud física, psicológica y espiritual; aumenta el cortisol, daña el proceso de madurez


Nos hemos convertido en expertos en temas de salud 


Nunca antes se había cuidado tanto de la salud física como en nuestros tiempos. 

¿Cuándo se ha visto que jóvenes y no tan jóvenes estén cada vez más empeñados en tener un buen físico? Es sorprendente ver a chicos y chicas de 15 años realizar dietas y ejercicios para tener un cuerpo perfecto. Quien más y quien menos es capaz de decir qué alimentos son buenos o malos para estar sano. Niños y adultos se autoprograman dietas y ejercicios con una profesionalidad digna de mención, gracias a profesionales que comparten sus conocimientos en YouTube y en otras plataformas. Hoy en día, se manejan términos como actividad aeróbica o anaeróbica, grasas saturadas e insaturadas con total naturalidad, cuando hasta hace unos años solo los entrenadores deportivos, nutricionistas y los atletas sabían algo de su significado.

Sin embargo, esta preocupación por la salud física, ¿se manifiesta también a nivel mental?

¿Sabrías decir qué cosas son buenas o malas para tu salud mental?

Hay una famosa marca deportiva llamada ASICS, que es el acrónico de anima sana in corpore sano, que se puede traducir como “una mente sana en un cuerpo sano”. Es cierto que la salud corporal repercute en la salud mental, pero también es cierto que el equilibrio psicológico influye mucho en el bienestar corporal. Los profesionales de la salud saben que cuando una persona está sometida a mucho estrés puede llegar a manifestarlo a través de una enfermedad. Por eso, es muy importante conocer qué factores pueden afectar a nuestra salud mental.

Se dice que en algunos países la crítica se ha convertido en deporte nacional. Prácticamente en todos los ambientes de trabajo está bien visto hablar mal del jefe o rajar de los compañeros cuando no están presentes. Esta práctica es tan habitual que, si solo hablas bien de la gente, parece que estás escondiendo algo. Por desgracia, hablar mal de los demás se ha convertido en algo normal, incluso a veces entre “amigos”.

Vituperar a la gente parece ser una vía de escape para todas las frustraciones y sufrimientos personales. Uno trata de liberar tensión interior desaprobando a los demás. Todo el mundo sabe que compartir los pesares con los demás es algo bueno para la salud mental. 

Sin embargo:

¿Qué es lo que pasa en nuestro organismo cuando criticamos? 

 Una famosa psiquiatra española, Marian Rojas (ver conferencia), explica que “hablar mal de los demás introduce un estado emocional tóxico”. Según explica en su libro “Cómo hacer que te pasen cosas buenas”, cuando rajamos de los demás el organismo libera una sustancia llamada cortisol, la misma que se secreta cuando estamos en situaciones de estrés o cuando hemos dormido poco. Esta sustancia es especialmente peligrosa para la salud física, como explicaremos a continuación.

El cortisol es una hormona esteroidea producida por la glándula suprarrenal que tiene como funciones aumentar la glucosa en sangre, suprimir el sistema inmunológico y colaborar en el metabolismo de grasas, proteínas y carbohidratos. No te preocupes si no has entendido nada, a partir de ahora intentaremos hablar con un lenguaje un poco más comprensible.


¿Qué efectos negativos tiene el cortisol en el cuerpo? 

Diabetes, hipertensión, infertilidad, obesidad y osteoporosis son algunos de sus efectos perjudiciales. No está mal, ¿verdad? El cortisol favorece el aumento de glucosa en sangre y, por eso, se da la diabetes. Además, esta sustancia es antidiurética (reduce la micción), por lo que se acumulan líquidos en el cuerpo generando hipertensión. Por otro lado, se ha demostrado que los niveles altos de cortisol reducen la fertilidad y aumenta la probabilidad de aborto no provocado. Además, existe una relación directa entre el cortisol y la obesidad. Por último, el cortisol disminuye la formación ósea, provocando osteoporosis a largo plazo, con el consecuente riesgo de mayor fractura ósea. Como podemos ver, los efectos del cortisol son bastante dañinos para nuestro organismo.

En definitiva, podríamos concluir que, lo que en algunos sitios se considera como deporte nacional, es una costumbre muy poco saludable y que tiene efectos nocivos a nivel orgánico. Por estos motivos, es bueno tener en cuenta que no hablar mal de nadie es algo beneficioso para la salud física y mental.

Juan Prieto Álvarez

Ver también el ABC para la salud mental

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4 Comentarios

  1. Lo que escribe el Dr. Prieto se observa con frecuencia: personas que pierden la salud al no controlar la lengua. Un cambio de actitud permite
    prevenir enfermedades psíquicas.

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    1. Muy interesante artículo! Me encanta leer textos positivos y de considerable nivel científico que aportan luz y esperanza en estos momentos terribles de soledad. Las mejores personas que he conocido en mi vida siempre tenían esta característica común: nunca hablaban mal de otros cuando no estaban presentes. Muchas gracias de nuevo por el artículo!

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  2. BEATRIZ FERNANDEZ LACABE22 de enero de 2021, 18:35

    Qué interesante! La verdad que lo he experimentado, cuando hablas mal de alguien realmente después te quedas con una mala sensación, no sabía que tuviera además una base biológica. Muchas gracias!

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    1. ¡Gracias! En nuestro modo de sentir, actuar y pensar influyen aspectos biológicos y los genes. Y, efectivamente, nuestras reacciones y acciones afectan al organismo biológico. En esta línea, es interesante conocer el temperamento heredado. Lo bueno es que estamos condicionados, pero no determinados: podemos cambiar y mejorar.

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